El mundo en que vivimos está lleno de mensajes escritos. Podríamos decir que somos lectores en permanente actividad, lo que ocurre es que el habito de la lectura esta tan enraizado en nosotros que, al ejercitarlo, ni siquiera lo advertimos, es decir, no tenemos conciencia de la actividad que realizamos. Sin embargo, si no supiéramos leer, nos convertiríamos en individuos permanentemente extraviados y desconcertados. Aunque apenas existen personas analfabetas, son pocas las que saben leer con eficacia, y es que, en general, se opina que la lectura es un proceso mecánico, mientras que la realidad es bien distinta: se trata de una actividad que precisa de altas dosis de atención, interés, concentración, COMPRENSION…
Comprensión significa alcanzar o captar algo. Toda lectura en sentido estricto, debería ser lectura de comprensión, ya que su finalidad es el significado de las palabras que describen los objetos e ideas. El lector autentico debe ser capaz de traducir a sus términos cotidianos la experiencia que le dejo la lectura y relatarla en palabras comprensibles para él y para las personas que tengan su mismo nivel. En las obras informativas lo principal es el contenido, en tanto que en las expresivas lo que más importa es la forma. Leer es entrar en comunicación con los grandes pensadores de todos los tiempos. Leer es antes que nada, establecer un diálogo con el autor, comprender sus pensamientos, descubrir sus propósitos, hacerle preguntas y tratar de hallar las respuestas en el texto. Leer es también relacionar, criticar o superar las ideas expresadas; no implica, aceptar tácticamente cualquier proposición, pero exige del que va a criticar u ofrecer otra alternativa, una comprensión cabal de lo que está valorando o cuestionando. La interacción entre el lector y el texto es el fundamento de la comprensión. En este proceso de comprender, el lector relaciona la información que el autor le presenta con la información almacenada en su mente; este proceso de relacionar la información nueva con la antigua es, el proceso de la comprensión. Decir que uno ha comprendido un texto, equivale a afirmar que ha encontrado un cobijo mental, un hogar, para la información contenida en el texto, o bien que ha transformado un hogar mental previamente configurado para acomodarlo a la nueva información. Para realizar una buena lectura comprensiva es muy importante seguir algunos pasos, para así poder lograr un buen entendimiento de la lectura a realizar; como son: localizar palabras o términos desconocidos, señalar las palabras claves y analizar la relación entre ellas, traducirlo a nuestras propias palabras y así poder descubrir lo esencial del mensaje, sin olvidar, vigilar tu comprensión a medida que avanzas, ya que no tiene caso que leas sin comprender, pues no te quedara nada de ello; regresa al punto de la dificultad y trata cuantas veces sea necesario, hasta que encuentres la idea clave. También se pueden elaborar una serie de preguntas para identificar las ideas principales y después resolver dicho cuestionario, para así elaborar el resumen con base a las preguntas y mejorar tu comprensión lectora.

Hola Mónica, estaré pendiente de la evolución del proceso. Felicidades.
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